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miércoles, 14 de enero de 2026

Características de una caricatura histórica

 



Características de una caricatura histórica

 

A través de la caricatura la historia puede explicarse de otra manera.

La caricatura se define como aquella figura o figuras satíricas en la que se alteran deliberadamente las facciones y el aspecto de una persona o las apariencias de las cosas, de un grupo o de unos hechos con el fin de poder transmitir un mensaje, una idea, la mayoría de las veces sobre una cuestión determinada. Se realiza mediante trazos simples, expresivos o simbólicos con los que transmitir ideas por medio de imágenes.

Así pues, la caricatura supone:

Ø  Abordar hechos reales a través de un lenguaje metafórico[1] y satírico.

Ø  Usualmente en su lenguaje se emplean textos con recursos literarios (hipérboles, …) y gráficos que exageran, ensalzan o ridiculizan las características de las situaciones o los personajes que se abordan. Estos recursos no pretenden distorsionar la realidad; por el contrario, buscan poner de manifiesto lo absurdo de los hechos a través de la hipérbole e ironía.

Ø  Usan diferentes recursos artísticos, como símbolos y alegorías. El artista suele enfocarse mucho en que el uso de estas figuras no distorsione el mensaje o dificulte la interpretación por parte de los lectores. Contiene como este un lenguaje lleno de sobreentendidos, ambigüedades y referencias que no siempre son fáciles de entender y menos con el paso del tiempo y un conocimiento que no es exacto y diario de la realidad que se pretende reflejar

Ø  En historia, intención satírica más que humorística, para influir en el público a quien va dirigida. Aquí incluimos los actuales wasaps políticos.

Ø  <<La caricatura ha sido expresionista siempre, pues el caricaturista juega con la semejanza de su víctima, y la trastrueca para expresar precisamente lo que piensa acerca de su semejante>>, dirá Gombrich[2].

Caricatura política y su éxito. La caricatura señala la problemática o discrepancia con una situación política determinada. Y también, esta forma de expresión trasciende la burla y se transforma en toda un arma política que permite agitar la opinión pública y cambiar el modo de pensar. Por ello, exagera o distorsiona la apariencia física o el hecho histórico representado. Personajes fácilmente identificables.

 

Medio de ridiculizar situaciones e instituciones políticas, sociales o religiosas, y los actos de grupos o clases sociales, de ahí su utilización en el pasado por la fácil comprensión para todos los públicos. Su lenguaje humorístico y satírico se conoce como una forma de ridiculizar a los políticos para corregir sus errores o motivar al pueblo a emprender luchas contra ellos.

 

La caricatura, con muy pocas palabras (en algunos casos, sin palabra alguna) permite también hacer comentarios políticos en clave de humor verdaderos chistes visuales, y por ello casi todos los diarios del mundo suelen incluir una o más caricaturas en su sección de opinión, también suelen observarse caricaturas exentas en otros mass media por ejemplo en ciertas revistas de cómics, generalmente de índole satírica.

 

Para que una caricatura política tenga éxito debe cumplir una importante función de crítica social dentro de un contexto determinado. Suele ser arma poderosa de emancipación, y a la vez de control político, porque inciden en la toma de decisiones de los ciudadanos.

 

El problema de la caricatura. La ilustración está cargada de inmediatez por lo tanto su impacto se pierde con el tiempo si no se conoce las circunstancias del hecho que origina la sátira, su simbolismo y cualquier detalle que influye en su interpretación, por lo que es necesario esforzarse en conocer la realidad social, política y cultural de la época antes de analizar la imagen. Por tanto, contextualizar la imagen no es suficiente es necesario profundizar en el hecho histórico, la cultura y los usos de esta época, y en el papel social de cada uno de los personajes que aparece y su influencia.

 

 

El origen e historia de la caricatura. Caricatura en España. El origen de la caricatura es italiano, Bolonia siglo XVI, pero todos los autores que se han encargado de estudiar el tema, coinciden en remontar sus orígenes hasta las culturas mesopotámicas, precolombinas, egipcias, ...

 

Desde el siglo XVIII se considera que la caricatura política es un medio de crítica y combate hacia los personajes de la vida pública.

 

En España ciertos trabajos de investigación sitúan a Goya como el comienzo de la caricatura contemporánea española, introduciendo de este modo en sus "Caprichos" y "Disparates" un tipo de humorismo trágico que caracterizará la ilustración caricaturesca española. Realmente no podemos hablar de prensa satírico política en España hasta la década de 1820, coincidiendo con el Trienio Liberal

 

También debemos tener presente cuando hablamos de la caricatura:

1.- El humor se concibe como la forma más civilizada de desarrollar conciencia crítica en la población, incluso en la menos informada.

2.- El dibujo grotesco o satírico, directo y contundente, ha sido utilizado desde la antigüedad para criticar la política, la religión o los usos y costumbres sociales. Fue un arma contra los poderosos que se desarrolló en democracia y se convirtió en la primera víctima de la censura en épocas tiránicas.

3.- Ante actitudes de rechazo por parte de la sociedad o como dice Gombrich de odio, resulta transcendente la labor del dibujante cómico: “El dibujante por desdeñable que sea su calidad artística, tienen más probabilidades de impresionar en una campaña de odio que el orador de masas y el periodista[3]”.

 Gombrich en su Historia del Arte dirá:

“La caricatura ha sido expresionista siempre, pues el caricaturista juega con la semejanza de su víctima, y la trastrueca para expresar precisamente lo que piensa acerca de su semejante. En tanto que estas distorsiones marchaban bajo la bandera del humor, nadie parecía hallar dificultad en comprenderlas. El arte humorístico era un terreno en el que todo estaba permitido, porque la gente no lo aborda con los prejuicios que ha reservado para el Arte con A mayúscula. Pero la idea de una caricatura seria, de un arte que deliberadamente altera las apariencias de las cosas, no para expresar un sentido de superioridad, sino tal vez de amor, admiración o temor, …[4]”

 



[1] Hablar de una realidad en este caso histórica con otras palabras, en este caso una imagen para darnos pensamientos, ideas, un hecho, …. de un escenario histórico.

[2] Gombrich Ernst (1992). Historia del Arte. Barcelona. Garriga. pág. 564.

[3] Gombrich, Ernest (1968). Meditaciones sobre un caballo de juguete. Barcelona. Seis Barral, pág.177.

[4] Gombrich, Ernest. (1995). Historia del arte. Debate. Barcelona, pág. 564.