miércoles, 18 de febrero de 2026

LAS DESAMORTIZCIONES ECLESIÁSTICA Y CIVIL. GRÁFICA

 

COMENTARIO GRÁFICA DE LAS DESAMORTIZACIONES

Introducción

El documento en cuestión consiste en una gráfica de barras, en la vertical (ordenada) se han colocado en valores absolutos los importes en reales de vellón y en la horizontal (abscisa) en periodos los años en los que se produjeron esos valores desamortizados a la iglesia y a los municipios. Estas desamortizaciones fueron realizadas en el siglo XIX tras el Real Decreto de Mendizábal y la Ley de Madoz cuando ocupaban el ministerio de Hacienda en los años 1836 y 1855 respectivamente. Es una fuente secundaria sin que sepamos quién o quiénes son los autores de la gráfica, ni su fecha de publicación, y la temática es económica de expropiación forzosa de bienes eclesiásticos y civiles.

Análisis

En esta gráfica se observan 4 etapas diferentes:

a) Un primer período (1836-1844) que se corresponde con la aprobación del decreto de Desamortización de Mendizábal de 1836 (19 de febrero) y los años inmediatamente posteriores a su entrada en vigor[1]. En estos años la venta de bienes eclesiásticos procedentes de la expropiación es muy alta, llegando el valor de las propiedades a 3.400 millones de reales de vellón. Por el contrario, los bienes civiles representan un escaso valor no superando los 100 millones de reales. Este hecho nos demuestra que Mendizábal se propuso desvincular especialmente las propiedades de la Iglesia y con los ingresos obtenidos de su subasta pública financiar la guerra carlista, disminuir la deuda pública y atraerse a las filas isabelinas a los compradores de esas propiedades religiosas.

El real decreto de Mendizábal se realiza en 1836 cuando la situación política era bastante delicada, ya que se mantenía el conflicto carlista iniciado a la muerte de Fernando VII. El carlismo pretendía mantener el sistema del Antiguo Régimen; por ello, la reina gobernadora, María Cristina, tuvo que aliarse a los sectores liberales en busca de apoyo para su hija, la futura Isabel II. Los sectores liberales, por su parte, aprovecharon esta coyuntura para presionar en uno de los temas más destacados, el cambio en la estructura de propiedad y la liberalización de la economía, sobre todo tras el Motín de la Granja (23 de agosto de 1836) que motivó la puesta en funcionamiento de la Constitución de 1812 sustituyendo al Estatuto Real de 1834. Las órdenes religiosas afectadas en el contexto de la época habían apoyado claramente al carlismo como defensor de la sociedad de Antiguo Régimen y se habían pronunciado claramente contra el Trienio Liberal y el liberalismo. Dichas órdenes no habían estado exentas de revueltas populares anticlericales en Madrid (1834, por el cólera), Reus, Zaragoza y Barcelona (1835). La situación social ya estaba tensa por la epidemia de cólera de 1834 que había provocado el aumento de los precios de los alimentos y se incrementaba el descontento popular con los ataques carlistas o los rumores de ataques carlistas como era el caso de Madrid.

b) Un segundo período (1845-54) en el que con claridad se interrumpe ese proceso; las fincas eclesiásticas expropiadas y vendidas apenas suponen 200 millones de reales de vellón siendo las propiedades civiles irrelevantes (50 millones). Esta parálisis del proceso desamortizador está relacionada con el cambio de gobierno tras el fin de la regencia de Espartero y la subida al poder de los moderados. Una de las primeras medidas que tomaron fue detener la expropiación y venta de los bienes eclesiásticos ya que esto perjudicaba los intereses de la Iglesia y en su programa político el moderantismo defendió el poder y la influencia de la institución eclesiástica en todas las esferas del país.

c) El tercer período (1855-56) se corresponde con un nuevo cambio de gobierno; en este caso es el partido progresista[2] el que sube al poder tras la Vicalvarada del General O’Donnell[3] y en 1855 su ministro de Hacienda, Pascual Madoz publica la Ley General de Desamortización (1-5-1855) por la cual se ponen en subasta todos los bienes civiles de propios y comunales, sobre todo de los municipios. Por eso en esta 2ª desamortización serán las propiedades civiles las que superen con creces a las eclesiásticas en su valor de reales de vellón de la gráfica. En esta etapa las expropiaciones civiles llegan a 500 millones de reales y las eclesiásticas a 450 millones. También la desamortización de Madoz afectó a bienes de la Iglesia que aún no habían sido desvinculados. La finalidad de esta ley era favorecer el desarrollo industrial del país subvencionando a las compañías que invirtieran en la construcción de la red ferroviaria.

La ausencia de bienes desamortizados del año 1857, se deben a los enfrentamientos y cambios políticos que se iniciaron en el año 1856 provocados por la agitación la agitación social creciente que llevó al enfrentamiento y a la ruptura entre Espartero y O'Donnell y la caída de Espartero en julio de 1856. El nombramiento del líder de la Unión Liberal O’Donnell (julio de 1856) como presidente del gobierno se inició un proceso de revisión de la labor del bienio que finalmente trajo la vuelta de Narváez y los moderados al poder en octubre de 1856. Se volvía así al régimen moderado de la Constitución de 1845 y a la paralización de la acción desamortizadora.

d) El último período (1858-67) coincide con un nuevo gobierno, de carácter moderado (Unión Liberal y posteriores gobiernos moderados). Estos años son los de verdadera aplicación de la Ley de Madoz por lo que se multiplican los bienes expropiados llegando los de los ayuntamientos a 2.800 millones de reales y los eclesiásticos a 1.300 millones; no tuvo objeciones los diferentes gobiernos moderados en aplicar esta ley puesto que afectaba principalmente a las propiedades civiles y menos a las eclesiásticas.

Esta época estuvo marcada por dos momentos históricos, primero el “gobierno largo” de la Unión Liberal de O'Donnell de 1858 a 1863 constituyó la etapa de mayor estabilidad política del reinado de Isabel II. Periodo marcado por la euforia económica ("boom" de los ferrocarriles) y por el intervencionismo exterior: guerra de Marruecos (1859-1860), intento fallido de recuperar Santo Domingo, expedición a México, guerra contra Perú y Chile...; esta amplia actividad bélica apenas dio ningún resultado práctico. Y, en segundo lugar, por la vuelta de los moderados (1863-1868), la vuelta de Narváez al poder en 1863 marca el inicio del período terminal del partido moderado. La inestabilidad política y la deriva autoritaria de los gobiernos caracterizaron una etapa en la que la bonanza económica llegó a su fin tras la crisis económica de 1864. Los intentos de insurrección como el motín de San Gil en Madrid en 1866 fueron duramente reprimidos. El creciente autoritarismo del anciano Narváez llevó a la formación del Pacto de Ostende: unionistas, progresistas y republicanos se aliaron para derribar a Isabel II y al régimen moderado.

 

Comentario

La labor desamortizadora llevada a cabo por lo distintos gobiernos liberales durante los años centrales del siglo XIX afectó más en conjunto a los bienes eclesiásticos que a los civiles. Esto nos demuestra la enorme riqueza e importancia que la Iglesia tenía en la España del siglo XIX, mucho mayor que la de los municipios.

El liberalismo español pensaba que con la desvinculación de las propiedades en “manos muertas” y su salida al mercado los nuevos compradores invertirían y mejorarían los rendimientos de sus fincas propiciando el desarrollo económico del país. Por otro lado, también se quería que el pequeño campesino accediera a la propiedad de esas tierras, produciéndose así una reforma agraria que mejorase las condiciones de vida del campesinado en general. Pero nada de esto ocurrió. Los nuevos propietarios fueron casi siempre burgueses que no explotaban directamente sus fincas y que no invirtieron en su mejora. A lo sumo se generó un aumento de la superficie cultivada pero no de los rendimientos, ya que gran parte de las propiedades de la Iglesia y ayuntamientos estaban ocupadas por monte bajo y bosques que fueron roturados y puestos en cultivo. Además, los campesinos no pudieron comprar unas fincas subastadas libremente en el mercado que fueron adquiridas en muchos casos por especuladores o burgueses urbanos (funcionarios, militares, profesionales liberales) ajenos al mundo rural y que lo que pretendían eran ganar dinero rápido y de manera fácil. Por otro lado, los campesinos vieron perjudicado su situación económica al no poder aprovecharse del uso de las propiedades comunales de los ayuntamientos que tras la desamortización de Madoz fueron privatizadas. Muchos de ellos sufrieron un proceso de proletarización que los convirtió en jornaleros trabajando por un salario en las fincas de los nuevos compradores. Esto provocará en años posteriores numerosas revueltas campesinas con ocupaciones de fincas, quema de cosechas, matanzas de ganado, robos, destrucciones de los registros de propiedad, etc. que demuestran el enorme descontento que la reforma agraria liberal generó entre el campesinado español.

A modo de conclusión, las desamortizaciones beneficiaron a la clase burguesa, ayudó a afianzar el liberalismo en España, fracasó como intento de reforma agraria agravando las desigualdades sociales en el campo, no resolvió los problemas de escasa productividad y atraso del campo español y tampoco ayudó al despegue industrial puesto que la agricultura no demandó maquinaria agrícola ni tampoco elevó el poder adquisitivo del campesinado español que permitiría el surgimiento de un mercado nacional que demandase productos industriales.

 



[1] Con anterioridad el gobierno del conde de Toreno aprobó la Real Orden de Exclaustración Eclesiástica del 25 de julio de 1835 por la que se suprimían todos los conventos en los que no hubiera al menos doce religiosos profesos.

El 11 de octubre de 1835 se decretó la supresión de todos los monasterios de órdenes monacales y militares.

[2] Bienio Progresista de Espartero (julio de 1854 a julio de 1856).

[3] El pronunciamiento milita del general O’Donnell del 28 de junio de 1854 pone fin a la década moderada (1844-54)

sábado, 14 de febrero de 2026

LAS CRISIS DEL PETRÓLEO DE FINALES DEL SIGLO XX Y PRINCIPIOS DEL XXI

 




LAS CRISIS DEL PETROLEO

 

 

Todavía hoy el petróleo sigue siendo un arma política en manos de los países productores y con ello el temor a una recesión económica como en 1973, 1979 y 2004.

La primera crisis del petróleo provocará el cambio de manos de los pozos de petróleo, es decir de la producción.

En las tres crisis, el cambio de cotización del petróleo trastocó la economía mundial; y en síntesis, las tres provocaron crisis en los países desarrollados con:

ü  Cierre de empresas e incrementaron el paro

ü  Las tasas de crecimiento disminuyeron porcentualmente, y en algunos caso descendieron.

ü  Inflación.

 

1. PRIMERA CRISIS, 1973-74.

Introducción.

La primera gran crisis de la energía, conocida como la crisis del petróleo de 1973, hay que entenderla desde una triple óptica. Por un lado fue crisis de energía barata, por otro, fue crisis de intercambios al no coincidir países consumidores con países productores de petróleo, sobre todo, en los casos de Japón y Europa, lo que provoca un comercio desigual entra países industriales y países productores de materias primas y de energía que siempre salían perdiendo; y en tercer lugar, el petróleo se había convertido en un recurso energético indispensable para las sociedades industriales.

En 1910 el 70% de las necesidades energéticas se cubrían con carbón; las guerras del siglo XX impulsarán la producción petrolera pero el aluvión de petróleo de oriente medio llegará solo tras 1959, provocando el hundimiento de las compañías carboníferas. En 1980 el petróleo cubría ya el 60% de la necesidad energética aunque se aprovechara poco más del 50% de su capacidad calorífica.

 

Desarrollo de la crisis del petróleo de 1973:

 

A.- Antecedentes. El camino hacia la crisis.

En 1928 se formó el cártel de las siete hermanas; acordaron un precio común de venta ajustado a Méjico, obteniendo grandes beneficios al vender el petróleo venezolano y el de oriente medio, más baratos, al precio acordado. Decidieron también no subir el precio para hundir a las empresas del carbón. En este momento las Compañías lo controlaban todo: producción, refino, transporte y distribución.

En 1950, cada Compañía negociaba con el país productor el precio de referencia fiscal en valores bajos, con lo que surgieron las primeras protestas de los países productores.

En 1960, los países árabes y Venezuela suministraban el 40% del crudo mundial pero suponía el 90% de las exportaciones. Conscientes de esta situación quisieron liberarse de la tutela de las Compañías y crearon la OPEP. Las siete hermanas consiguieron derogar la ley anti-trust para hacer frente al poder de los países productores unidos.

En 1967 tiene lugar la guerra de los 6 días entre Egipto e Israel, lo que provoca el cierre de Suez. Como consecuencia, los petroleros tienen que bordear África para llegar al Pérsico y sube el petróleo, se inicia la construcción de superpetroleros y sube el petróleo del oleoducto libio-argelino; se consigue una subida del precio de referencia fiscal y se acuerda convocar conferencias anuales sobre precios desde ese momento.

 

B.- Las causas inmediatas de la crisis.

En 1970, Gaddafí ejecuta la amenaza de reducir su producción ante la negativa a aumentar el precio del crudo, lo que unido a la avería del oleoducto sirio y a la presencia de pocos buques en el Pérsico provoca una escasez de oferta coincidente con un aumento de la demanda y de los costes por las crecientes necesidades de los países desarrollados en pleno proceso industrial y porque las nuevas prospecciones (Alaska, Guinea, etc) están lejos y son caras. El precio se situaba entonces en 1,80 $ barril.

En 1971 la demanda fue superior a la oferta y se celebraron varias conferencias sobre precios (Teherán, Trípoli, etc, … ), subiendo los precios de 1,80 a 2,70 $ barril, acordando que los precios subirían según la inflación. Las siete grandes del petróleo dominaban el 80% de la producción mundial de petróleo, pero en 1973 ya no va ser así por la nacionalización.

En 1972 la OPEP aumenta el control sobre su producción de crudo iniciándose los primeros procesos de nacionalización y subiendo el precio por la debilidad del dólar; ese mismo año el Club de Roma publica su informe sobre el agotamiento de los recursos

La factura del petróleo se pagaba en dólares. La moneda americana se devaluó en diciembre de 1971 y en 1973, lo que trajo consigo una bajada del precio del petróleo, con ello mejoraban las industrias americanas frente a sus competidores en Europa y Japón.

 

C.- Desarrollo de la crisis.

Los países árabes productores de petróleo, en el transcurso de la Guerra del Yom Kippur (inicio 6-10-1973) –conflicto árabe-israelí (4ª guerra con Israel)- decretaron el embargo contra varios países, especialmente contra Holanda y EEUU que apoyaban al estado de Israel. De octubre de 1973 a marzo de 1974, comienzan los embargos y llegamos al apogeo de la crisis, con cortes de suministro.

En el periodo de la guerra del Yom Kippur entre árabes e israelíes, los países árabes deciden elevar los precios a 3,4 $ y bajar la producción un 5%; continúan las nacionalizaciones y los embargos, llegando el precio en 1974 a 10 $ en el Pérsico y 16 $ en el Mediterráneo.

 

D.- Repercusiones.

Entre 1975 y 1978 se produce una gran contracción de la demanda industrial unida a una fuerte recesión económica, de forma que la OPEP decidió moderar los precios para estimular la compra. Crisis industrial por la reducción de las importaciones de petróleo por todos los países desarrollados.

Disminución de la actividad económica. Recesión económica. Quiebra de empresas. Aumento del paro. Aumento de precios y disminución del consumo.

Aumento de inversiones en energía nuclear y energías alternativas.

En los países menos desarrollados aumentó la deuda exterior, se frenó el crecimiento económico y se produjo un empobrecimiento generalizado.

 

2.- SEGUNDA CRISIS, 1979-80.

A.- Causas y desarrollo de la crisis del petróleo de 1979-80.

Esta segunda crisis del petróleo se produjo bajo los efectos de la Revolución Iraní y de la Guerra de Irán-Irak (inicio sept. 1980), que provocaron que el precio del petróleo se multiplicara por 2,7 desde mediados de 1978 hasta 1981.

A comienzos de 1979, se produce la revolución iraní y el Sha es destronado, teniendo que huir del país en enero de 1979, y en 1981 se inicia la primera gran guerra irano-iraquí, con nuevo incremento del precio que alcanza 38,2 $ por la reducción de la producción en Irán, por el encarecimiento de los seguros.

La congelación de exportaciones iraníes provoca la casi instantánea subida de precios, lo que afecta al mercado global del petróleo. A finales de 1981 la situación se empieza a normalizar con la bajada generalizada de precios por parte de los países productores.

En 1980 el precio del crudo se había multiplicado por catorce (39 $)

 

D.- Repercusiones.

Entre 1980 y 1986, esta segunda crisis encuentra prevenidos a los países industriales: desarrollo de planes de austeridad y ahorro energético, búsqueda de alternativas en el sector terciario a la destrucción de empleo industrial, búsqueda de proveedores en países ajenos a la OPEP, desarrollo del carbón, el gas, la hidroelectricidad y las energías alternativas, etc. Consecuencia de esto fue la bajada de precio del petróleo del mar del Norte por parte de Reino Unido, secundando la iniciativa Noruega, Venezuela y Méjico. La OPEP pasa de producir 30 millones de barriles a 18 en 1986 con una gran bajada de precios al aprobarse un uso amplio del sistema de precios fijos.

 

Desde el punto de vista de los países consumidores , los que, además eran ricos en energía como USA y URSS salieron beneficiados porque pudieron vender su petróleo a precio de crisis o reservarlo, los países pobres en petróleo pero industrializados como los europeos y Japón pasaron por dificultades, perdieron mucho empleo industrial pero acabaron repercutiendo las subidas sobre los precios de los productos de exportación mientras que los países pobres en petróleo y poco industrializados compraron la energía mucho más cara y los productos industriales también. En cuanto a los países productores , los muy poblados y con producción media como Indonesia o Nigeria tuvieron dificultades para desarrollarse con los beneficios, los poco poblados con alta producción como EAU, Arabia Saudí, Kuwait o Libia, invirtieron los beneficios en países industriales comprando inmuebles y empresas en crisis o depositaron el dinero en cuentas extranjeras mientras que fueron los países de población y producción media como Argelia, Venezuela, Irán e Iraq, los que se plantearon invertir en industrias  o en industria bélica. Fueron las Compañías las grandes beneficiarías porque consiguieron rehabilitar producciones mediocres al subir los precios, porque vendieron las concesiones ante la inestabilidad política de oriente medio y se reservaron el refino y la distribución y porque emplearon el sobrebeneficio (hasta un 23%) en invertir en energías alternativas.

Por otra parte, muchos de los países que vieron entrar gran volumen de petrodólares, buscaron un predominio político en la zona comprando armas a los países desarrollados que sortearon la crisis de sobreproducción convirtiendo la industria bélica, de fuerte componente tecnológico, gran necesidad de reposición del producto y motor de otras muchas industrias subsidiarias, en la preferida para las inversiones exportadoras. Entre otras cosas, por todo esto,

El dos de agosto de 1990 Iraq invade Kuwait con lo que el precio del barril está a punto de alcanzar los 40 $ con el comienzo de la operación "tormenta del desierto", cayendo de nuevo a los 20$ al terminar la guerra.

En 1992, con la disolución de la URSS el petróleo cae a los 15$ barril, al tiempo que a final de año y parte del 93 se llega a la producción máxima de la OPEP (23,5 millones de barriles diarios).

En 1994 el precio desciende a 13$ barril.

En 1996 se produce la gran crisis financiera asiática con lo que el barril sube a 22$;

En 1997 se incrementa la producción a 27,5 millones de barriles diarios.

En 1998 el barril cae a su precio más bajo desde 1975: 9$

En 1999 y ante la caída de los precios se produce un acuerdo entre Venezuela y Arabia Saudí sobre el recorte de producción que anunciará la tercera crisis del petróleo: se dejarán de extraer 4,3 millones de barriles al día.

En 2000 el precio vuelve a superar los 30$, moviéndose ese año entre los 25 y los 30.

Con el ataque a las torres gemelas del 11 de septiembre de 2001, se produce una moderación en los precios, que bajarán hasta los 20$ en los últimos meses del año.

En 2002-3 se produce la huelga de Venezuela que coincidirá con un nuevo recorte de la producción situándose los precios en 30$ barril.

En marzo de 2003 USA invade Iraq y el petróleo comienza a dispararse.

 

3. TERCERA CRISIS, 2004-08.

Hablamos de tercera crisis del petróleo por el elevado coste que crudo tiene en los mercados internacionales, llegando en enero de 2008 a los 100$ el barril (por primera vez en la historia, alcanzó en julio los 147$) que trastoca la economía de los países (25$ en septiembre de 2003 a 71$ en agosto de 2005). Entre las causas que explican esta elevación se han establecido las siguientes:

q  La crisis de la petrolera rusa Yukos en 2005, que coincide con una subida del barril hasta los 50 $.

q  Los huracanes Katrina y Rita de 2006 dejaron sin funcionar plataformas y refinerías del golfo de Méjico; el crudo subirá al haber más demanda que oferta hasta los 67 $.

q  La crisis del uranio de Irán provoca una subida por encima de los 80 $. Irán es el cuarto exportador mundial y la simple amenaza de recortar su producción si continuaba la presión internacional ocasionó que el mercado se adelantara con subidas.

q  La inestabilidad política de países productores como Chad, Nigeria o la guerra entre Israel y Hezbolá de 2006.

q  Un conjunto de factores como el hecho de que países como China, Rusia, India y Brasil, estén desarrollando una clase media ávida de consumir energía (China demanda 7 millones de barriles diarios), el aumento de demanda energética en las economías desarrolladas, el hecho de que al aumento de la demanda no se haya respondido con aumento de la oferta porque hay productores al límite y los que pueden producir carecen de inversiones para modernizar y agilizar la extracción y refino.

Algunos analistas dicen que el principal motivo de las subidas actuales está en que la capacidad de producir de los países petroleros por encima de la demanda es bajísima (1,5 millones de barriles día frente a los 5 de 2002), con lo que cualquier interrupción en la oferta (huracán, conflicto político o bélico) o en la demanda (crisis asiática) provoca alteraciones de precios, más allá de coyunturales bajadas como la producida antes de la crisis de la hipotecas de alto riesgo de USA. Otros analistas piensan que la cotización del petróleo es puramente especulativa, según esta teoría los especuladores estarían adelantándose a un fuerte crecimiento de la demanda, procedente de China e India, disminuyendo la oferta.

La actual crisis económica está moderando los precios.

 

 

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 Nota. Para más información, aunque sintética, ver LA CRISIS DE 1973 en este mismo blog.