ARQUITECTURA DEL SIGLO XX
ARQUITECTURA DEL SIGLO XX
EL RACIONALISMO
Llamamos racionalismo a la corriente arquitectónica
que surge y se desarrolla entre 1920 y 1930 y a partir de una serie de circunstancias
culturales y fundamentalmente sociales que van a desembocar en la búsqueda de
una forma de hacer arquitectura cada vez más despojada de ornamento, desligada
del pasado académico o historicista, y estrictamente ligada a la función. Arquitectos
como Adolf Loos, Tony Garnier y Theo van Doesburg preparan las bases sobre las que
se asentará la obra de tres de los principales exponentes de la arquitectura racionalista:
Walter Gropius, Mies van der Rohe y Le Corbusier.
Algunas características conceptuales
a tener en cuenta:
v En
la arquitectura racional está presente el humanismo: el hombre y su bienestar
son el motor de las ideas arquitectónicas.
Le Corbusier toma al hombre como medida de todos
los objetos, inclusive de las viviendas, así lo dejó en su obra "El Modulor".
Le Corbusier considera
que la vivienda es una "máquina de habitar", se elimina todo lo superfluo
y se aumenta al máximo la comodidad, condición necesaria para una existencia adecuada
del hombre.
v Se
designa como funcional, en general, al arte que manifiesta un interés específico
por el uso al que se destinan las construcciones.
Para el racionalismo
la belleza de un edificio radica en su funcionalidad y en el empleo apropiado
y eficaz de los materiales utilizados en su construcción.
v
Serán elementos de utilidad práctica para la construcción
la forma y la estructura de los elementos arquitectónicos.
Uso de formas geométricas
simples con criterios ortogonales: cuadrado, rectángulo, círculo.
Las formas verticales
se alternan con las horizontales, se abandona el concepto de fachada principal,
todos los planos importan.
Su afán de espacio interior
se refleja en las cristaleras: el cristal fue el gran asociado del racionalismo.
Como principio básico
se adopta la afirmación de L. Sullivan (Escuela de Chicago): "La forma sigue
a la función".
v Coincide
con el Neoplasticismo en el afán de combinar espacios cuadrados y rectangulares,
coincide con el Cubismo porque ambos intentan representar a los objetos desde varios
ángulos de forma simultánea: tratan de obtener la simultaneidad de los volúmenes.
v
Concepción dinámica del espacio arquitectónico.
Algunas características no conceptuales, principios básicos, a tener
en cuenta:
§
Predominio de las líneas rectas y de los volúmenes
elementales. Rechazo de la ornamentación.
§
Conjuntos simétricos.
§
Estructuras vistas.
§
Uso de materiales nuevos (hoy no tan nuevos):
hierro, hormigón armado, vidrio, incorpora materiales nuevos como el aluminio, los
plásticos, etc.
§
En los edificios el muro deja de ser elemento de
soporte, los techos son bajos, las ventanas apaisadas, horizontales, se emplean
azoteas en vez de tejados, los interiores aparecen pintados de blanco.
Le Corbusier fue un gran teórico difundiendo sus ideas y proyectos
mediante artículos y manifiestos, lo que ha contribuido a la divulgación de los
principios de la arquitectura racionalista, estableció en cinco puntos los elementos
formales de toda obra arquitectónica:
· Los
pilares: La casa queda libre y aislada del suelo gracias a un sistema de pilotes,
entre ellos se sitúa la zona de garaje y servicios con acceso directo del automóvil.
También podemos expresarnos de la posibilidad de aislarnos de la humedad y los múltiples
accesos que se permiten desde el jardín. En definitiva, mediante los pilotes el
suelo de la casa queda de modo el suelo libre y puede ser utilizado por la comunidad.
· Las
terrazas jardín: Es posible gracias al uso del hormigón, que permite los techos
planos y por eso en la planta superior la vivienda presenta una hermosa zona para
solarios, pistas de tenis, piscina o jardines. Sustituye al tejado a dos aguas.
· Multiplicación
indefinida de vanos, desarrollados en forma horizontal. Así pues, ventana continua,
apaisada, por haber perdido el muro su función de elemento sustentante. Dicha ventana
continua permite desde el interior una gran visión del exterior y una mayor iluminación.
· La
planta libre: El sistema de pilares y la ausencia de muros de carga permite
que cada piso pueda ser distribuido de manera independiente; por tanto, cada piso
puede ser distribuido independientemente del superior y del inferior.
· La
fachada libre: Al perder el muro su función sustentante se puede
diseñar libremente; en definitiva, puede diseñarse en función de las necesidades
de cada piso al no estar sujeta a una ordenación regular impuesta por los muros
de carga.
La Bauhaus
La Bauhaus o "Casa de la Construcción" fue
una escuela alemana fundada en 1919 por Walter Gropius. Su primera sede estuvo en
WEIMAR, trasladándose en 1925 a Dessau.
Ante la persecución nazi muchos de los arquitectos alemanes
y profesores de la Bauhaus emigraron a EE.UU., que se convierte así en la primera
potencia en la arquitectura moderna.
La Bauhaus es una escuela de carácter democrático basada
en el principio de la colaboración. No era sólo una escuela de arquitectura, sino
que integraba todas las artes y revalorizaba la artesanía. Trabajaron en ella profesores
como Kandinsky y Paul Klee.
Para los miembros de La Bauhaus también los objetos utilitarios
producidos por la maquinaria debían estar dotados de valor estético, dando así una
nueva importancia a los objetos hechos en serie. Diseñaron muebles, lámparas, tapicerías,
sillas, carteles y letras de tipografía, etc. Ejerció una gran influencia en el
diseño industrial.
Todos estos diseños no eran sólo estudios teóricos, sino
que los alumnos los llevaban a la práctica, con ello pretendan demostrar la relación
entre arte y técnica y entre arte e industria.
En lo que respecta a
la arquitectura difundieron las siguientes ideas:
§
todo el edificio debía ser diseñado de acuerdo con
unos principios estrictamente racionales.
§
rompe con el principio de fachada única.
§
prescinde de las cornisas: sustituye los tejados
por azoteas.
§
alterna planos macizos con grandes ventanales.
§
propugna la construcción de viviendas standard a
base de elementos prefabricados. la decoración, la luz, el mobiliario, etc., también
deben realizarse de acuerdo con principios racionales.
Dentro de La Bauhaus destacan Walter Gropius y Mies Van Der Rohe.
Walter Gropius (1883-1969). Fundador de La Bauhaus e iniciador de
la arquitectura racionalista. idea fundamental: conjugar simplicidad, geometrismo
y funcionalismo, concedió gran importancia a los espacios interiores.
Dio gran importancia a la construcción de viviendas con materiales prefabricados.
Introdujo el uso de la carpintería metálica para las cristaleras en sustitución
de la madera.
Prefiere las fachadas a base de hierro y vidrio, transparentes, y esto es
posible al dejar de ser los muros los elementos de sostén. Con la llegada del nazismo
se trasladó a EE.UU.
Ej.: oficinas Fagus.
(1911-1914). Edificio Siemenstadt. Edificio Bauhaus.
Ludwig Mies Van Der Rohe (1886-1969). Sustituyó a Gropius en la
dirección de La Bauhaus.
Es el gran impulsor de la arquitectura racionalista y uno de los grandes
maestros de la arquitectura de la primera mitad del siglo XX. Afirmó que la estructura
es la esencia de la arquitectura, rechaza la decoración.
Se interesó por los materiales constructivos como elemento expresivo, acero,
mármoles, piedra, vidrio, etc., que deben ser utilizados en su más absoluta desnudez
y pureza.
Sus edificios se caracterizan por el predominio de las líneas horizontales
y los largos ventanales. Sus espacios no son nunca cerrados, son espacios abiertos
que se pierden en los jardines: esto es debido a la influencia del grupo abstracto
De Stijl.
Ej.: Casa Lange.
Pabellón alemán para Exposición Internacional de Barcelona. (1929). Rascacielos.
Chicago. Seagram Building. Nueva York. (1956).
Los factores que distinguen
al racionalismo
Este nuevo estilo se distingue
por los siguientes factores:
- Se relaciona racionalismo con pintura, ya que muchas veces la arquitectura
racionalista se inspira en determinadas corrientes pictóricas, como el cubismo.
- Se integra el color y los detalles de construcción del edificio como decoración,
en vez de decoración superpuesta como en el art decó.
- Predomina el uso de formas geométricas simples. con criterios ortogonales.
- Se usa el espacio arquitectónico como algo dinámico.
- El uso de nuevos materiales como acero, hormigón o vidrio.
- Existencia de arquitectos y proyectistas que difunden desde las escuelas
de arquitectura esta forma de concebir edificios, y que gozan de fama internacional
como Le Corbusier.
- Es partir de 1914 cuando se empiezan a construir los más famosos edificios
de esta corriente arquitectónica.
En la imagen La Casa Walter Gropius en Lincoln, Massachusetts.
En la imagen la fachada norte.
La imagen muestra con claridad las características generales señaladas anteriormente.
La casa fue el hogar de una de las figuras más influyentes
de la arquitectura del siglo XX, residencia de Walter Gropius
y su familia durante su período en la Universidad de Harvard a mediados del siglo
pasado. Finalizada en 1938, la obra constituyó el primer proyecto por encargo del
célebre arquitecto en los Estados Unidos. Ubicada en Lincoln, Massachusetts, recoge de forma evidente las enseñanzas racionalistas de la Bauhaus.
Situada a aproximadamente una hora
de Boston, Massachusetts, y del campus de Harvard, Gropius eligió una parcela en
la localidad de Lincoln. El terreno
de la casa se ubica junto a la carretera principal que cruza el pueblo, emplazado
entre campos de cultivo, zonas boscosas y casas de campo. En la mente de Gropius,
respetar la arquitectura vernácula del entorno —caracterizada por las granjas de
Nueva Inglaterra— era una preocupación fundamental, aunque también buscaba incorporar
al diseño elementos modernos, prefabricados y de producción en serie.
Construida en un período marcado por
la antesala de la guerra y la expansión del movimiento moderno hacia los Estados
Unidos, la Casa Gropius es una edificación de escala bastante modesta que conserva
la escala y la identidad material de su entorno. La fachada de la vivienda combina
el ladrillo común y el entablado de madera local con ventanas corridas industriales
y bloques de vidrio, lo que evoca un sentido de estabilidad y equilibrio entre lo
antiguo y lo nuevo, lo tradicional y lo moderno, Nueva Inglaterra y Europa.
Sin embargo, a pesar de mantener ese
vínculo con la tradición, Gropius impone la estética moderna sobre los materiales
locales al pintar la vivienda de un blanco absoluto. Al combinarse con las ventanas
corridas de vidrio ahumado y los bloques de vidrio, este color hace que la casa
parezca un objeto extraño en el paisaje, con un matiz sutilmente corbusiano.
En lo que respecta al interior de
la vivienda, Gropius no tomó en cuenta el lenguaje arquitectónico vernáculo de Nueva
Inglaterra; por el contrario, los espacios interiores albergan una combinación de
piezas fabricadas en la Bauhaus y mobiliario diseñado por Marcel Breuer. De manera
similar a las propuestas que se desarrollaban simultáneamente en Europa, la casa
emplea una organización espacial abierta que distribuye la luz natural por todos
los rincones a través de sus grandes ventanales.
Al igual que en el exterior de la
casa, Gropius utiliza una paleta cromática minimalista en todo el diseño interior,
compuesta por negro, blanco, grises pálidos y tonos tierra, con apenas sutiles pinceladas
de rojo distribuidas por la vivienda.
Al momento de su inauguración, la
Casa Gropius causó un gran revuelo en la comunidad arquitectónica y en gran parte
de la región de Nueva Inglaterra, ya que representaba la primera manifestación de
lo que se consideraba el Estilo Internacional dentro del ámbito residencial estadounidense.
Esta fue una interpretación que al propio Gropius le resultó desconcertante:
«En cuanto a mi práctica profesional,
al construir mi primera casa en los EE. UU. —que fue la mía propia—, me propuse
incorporar a mi concepción aquellos rasgos de la tradición arquitectónica de Nueva
Inglaterra que consideraba aún vigentes y pertinentes. Esta fusión del espíritu
regional con un enfoque de diseño contemporáneo dio como resultado una casa que
nunca habría construido en Europa, debido a un contexto climático, técnico y psicológico
completamente diferente».
La Casa Gropius fue el hogar de Walter
Gropius y su familia hasta su muerte en 1969. Posteriormente, la propiedad se transfirió
de manera oficial a la propietaria original del terreno, quien, cautivada por la
figura de Gropius y su obra, abrió sus tierras para que otros/as arquitectos/as
construyeran residencias de espíritu similar. En el año 2000, la vivienda fue declarada
Hito Histórico Nacional, lo que constituye un testimonio fehaciente de la trascendencia
y el legado de la obra de Walter Gropius.